Celebración Penitencial 18/12/18

El próximo martes, 18 de diciembre, tendrá lugar la celebración del Sacramento de la Reconciliación, en la parroquia de San Francisco de Asís de A Coruña a las 20h, para prepararnos en estos últimos días de Adviento para la Navidad. Están todos invitados a participar para preparar nuestro corazón para que nazca él Nuestro Señor Jesús.

Papa Francisco: ¡La confesión no es un tribunal de condena, sino experiencia de perdón y misericordia!

“En primer lugar el protagonista del ministerio de la reconciliación es el Espíritu Santo. El perdón que el sacramento confiere es la vida nueva transmitida por el Señor Resucitado a través de su Espíritu… Por lo tanto, están llamados a ser siempre ‘hombres del Espíritu Santo, testigos y anunciadores, alegres y fuertes, de la resurrección del Señor’”.

El Santo Padre los ha invitado a acoger a los penitentes “no con la actitud de un juez y tampoco con la de un simple amigo, sino con la caridad de Dios… El corazón del sacerdote es un corazón que se conmueve…Si es verdad que la tradición indica el papel doble de médico y de juez de los confesores, no hay que olvidar que como médico está llamado a curar y como juez a absolver”.

“Si la Reconciliación transmite la vida nueva del Resucitado y renueva la gracia bautismal -ha explicado el Papa abordando el segundo aspecto- vuestra tarea es entonces la de darla generosamente a los fieles. Un sacerdote que no se dedica a esta parte de su ministerio… es como un pastor que no se preocupa por las ovejas que se han perdido”.

“¡La misericordia es el corazón del Evangelio¡ Es la buena nueva de que Dios nos ama, de que ama siempre al pecador y con este amor lo atrae hacia sí y lo invita a la conversión. No olvidemos que, a menudo, a los fieles les cuesta trabajo confesarse, sea por motivos prácticos, sea por la dificultad natural de confesar a otro hombre los pecados propios”.

Por eso, continuó el Papa Francico, “es necesario trabajar sobre nosotros mismos, sobre nuestra humanidad, para que no representemos nunca un obstáculo sino para que favorezcamos siempre el acercamiento a la misericordia y al perdón. ¡La confesión no es un tribunal de condena, sino una experiencia de perdón y misericordia!”.

Por último, Francisco, se ha referido a las dificultades que, con frecuencia, encuentra la confesión. “Las razones son tantas, sea históricas como espirituales. Sin embargo, sabemos que el Señor quiso regalar este don inmenso a su Iglesia, ofreciendo a los bautizados la seguridad del perdón del Padre”.

Por eso, concluyó el Papa, es muy importante que en todas las diócesis y comunidades parroquiales se preste mucha atención a la celebración de este sacramento de perdón y salvación. Es importante que en todas las parroquias los fieles sepan cuándo pueden encontrar disponibles a los sacerdotes: cuando hay fidelidad, se ven los frutos”.

Posible guion de la celebración:

(Ambientación: Hojas secas en el suelo / Mezcladas con hojas verdes y brotes de hortensias)

Para lectura personal: >>>Todos estamos inmersos en un viaje hacia el cielo. Podemos perdernos o mirar hacia la meta, el cielo. Incluso podemos encontrarnos retrocediendo y alejándonos de la línea de meta. A través de todos los dificultades, sin embargo, estamos llamados a seguir intentando y trabajando nuestra relación con Jesús (CCC 1415-1429)
Nuestros pecados son las decisiones que elegimos que van en contra de la voluntad de Dios. Son ofensas contra el infinito amor de Dios, que rompen nuestra relación con Él y con la Iglesia. (CCC 1440)
El Sacramento de la Reconciliación repara cualquier daño que haya sido causado por nuestro pecado. Nos devuelve a la relación con Jesús y con todos los demás miembros de la Iglesia. (CCC 1471-147)

Canto inicial: ” Tú que siempre nos perdonas “.

Introducción a la celebración: (Catequista): Una tarea de toda nuestra vida es aprender a perdonar a otros y buscar su perdón, y reconocer que necesitamos del perdón de Dios y del perdón de los demás. Hay conversión en medio de nuestras vidas a medida que volvemos nuestro rostro  continuamente hacia Cristo. El bautismo es la puerta de entrada en este camino, cuando el perdón pasa a formar parte de nuestro aprendizaje. El camino de la vida nos regala muchas caídas y muchos momentos de perdón. Cada momento de perdón es un abrazo de Dios. A fuerza de tropiezos, pero sobre todo, a fuerza de abrazos de las personas que nos aman y de Dios mismo, nos acercamos al proyecto de Dios para cada uno de nosotros.

La disposición del corazón debe llevarnos a “signos visibles, gestos y obras de penitencia”. El arrepentimiento y la voluntad de cambiar nos lleva a enriquecer y mejorar nuestras vidas, dejar nuestros pecados atrás y regresar a Dios.

Sacerdote: Cuando llega el otoño el suelo de los parques y calles se cubre de hojas caídas de los árboles. Cuando llega el invierno ya quedan muy pocas. Los árboles se desprenden de las hojas que les molestan, que les serían un estorbo para volver a brotar en la nueva primavera.

El Adviento es un tiempo de oportunidad para cambiar y convertirse. Para preparar la cuna al niño Dios. Así como los árboles pierden sus hojas para dejar lugar a los nuevos brotes de vida, así también nosotros debemos desprendernos y dejar atrás todas aquellas cosas que nos impiden vivir como cristianos. Y así, volver a nacer cada día.

Acto Penitencial: (Sacerdote): Os invito a ponernos todos en actitud de oración para acoger con gozo lo que Dios hoy nos ofrece. Ponemos nuestras manos en forma de cuenco.

Monitor: Señor, con las manos abiertas para acoger tu palabra, con los ojos mirando hacia dentro para ver en profundidad, con los oídos muy abiertos para oír tu mensaje de amor… Te pedimos que nos envíes tu espíritu para que nos ayude a vivir como Jesús, tu Hijo, nos enseñó. Danos tu luz para que nos demos cuenta de lo que no hacemos bien y de lo que podríamos hacer mejor.

Sacerdote: Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Liturgia de la Palabra:

Lectura del libro de Jeremías (23,5-8):

MIRAD que llegan días —oráculo del Señor—
en que daré a David un vástago legítimo:
reinará como monarca prudente,
con justicia y derecho en la tierra.
Y le pondrán este nombre:
«El-Señor-nuestra-justicia».

Sal 71,1-2.12-13.18-19

R/. En sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente.

V/. Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R/.

o Canto: “Tu eres el Dios que nos salva” (Te damos gracias, Señor)

Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,18-24):

«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”».

Homilía – Examen de Conciencia 

¿Cuales son nuestros pecados más habituales? ¿El más habitual y común? El pecado más habitual de un sacerdote … El objetivo al que Dios nos llama es a ser, cada uno de nosotros, un REY JUSTO, rey pastor, rey que conduce a su pueblo a verdes praderas de PAZ y SANTIDAD. Todos somos pastores y todos somos ovejas. Todos somos responsables de la santidad común, pues este es la vocación a la que somos llamados: SER UN PUEBLO SANTO.

Examen de conciencia.

EL PRIMER MANDAMIENTO: NO TENDRÁS OTROS DIOSES SINO A MÍ
Dios te conocía antes de que nacieras. El es tu creador, tu Dios. Él te ama. No te acerques a los dioses menores ni permitas que las cosas de este mundo ocupen el lugar de Dios en tu vida. Él tiene planes gloriosos para tu vida, si tan solo lo siguieras y lo pusieras en primer lugar!!!!.
• ¿Amo a Dios por encima de todo en mi vida?
• ¿Pongo las posesiones materiales, las amistades, la popularidad o el dinero antes que a Dios?
• ¿Hago de la oración una prioridad para poder fortalecer mi relación con Dios?

EL SEGUNDO MANDAMIENTO: NO DEBES TOMAR EL NOMBRE DEL SEÑOR DIOS EN VANO
Tus palabras importan; lo que dices importa . Usa tus palabras sabiamente y habla de lo que es verdadero, bueno y hermoso. El nombre de Dios es santo y sagrado. No lo uses como una mala palabra, por frustración o enojo, ni lo mezcles con un mal lenguaje o intención. El nombre de la Santísima Madre es especial; no uses su nombre incorrectamente. Los nombres son parte de lo que eres. Son parte de tu identidad, por lo que deberían siempre pronunciarse con respeto.
• ¿He usado el nombre de Dios como una maldición o mala palabra?
• ¿He jurado usanso el nombre de Dios?
• ¿He mentido después de prometer en nombre de Dios?

EL TERCER MANDAMIENTO: MANTENER EL SANTO DÍA PARA DIOS
Dios creó el mundo en seis días y descansó en el séptimo día, haciéndolo santo. Te pide que descanses el domingo, y recordarlo a Él y todo lo que Él ha hecho por ti. Él no pide esto por su propio bien, sino por el tuyo. Es importante que descanses y apartes tiempo para adorar a Dios porque para y por él fuiste creado.
• ¿He perdido deliberadamente la misa el domingo?
• ¿Descanso el domingo o estoy tan ocupado como otros días de la semana?
• ¿Dedico un tiempo cada día al Señor?

CUARTO MANDAMIENTO: HONRAR A TU PADRE YA TU MADRE
Toda persona humana nace en una familia, nacida de un padre y una madre. La familia es importante. Dios les ha dado a los padres una tarea especial para criarte y educarte, para dirigirte y guiarte. Es importante que respetes y honres a tus padres porque Dios te destinó a ser su hijo. Incluso Jesús fue obedeciendo a sus padres, María y José, y aprendió de ellos. Muestra a tus mayores el respeto y el amor que se merecen.
• ¿Desobedezco a mis mayores?
• ¿Les honro o les miento

• ¿Respeto a otras figuras de autoridad como maestros y otros adultos?

EL QUINTO MANDAMIENTO: NO MATARÁS
Cada vida humana que Dios crea es insustituible, única y especial. Todo ser humano merece grande respeto. Mereces ser respetado y debes respetarte a ti mismo. La vida es preciosa. Dios nos pide que les protejamos y cuidemos, especialmente las vidas de quienes están en mayor peligro. Tu vida es de gran valor, así que cuídate y cuída el magnífico cuerpo que Dios te ha dado. No trates tu vida o las vidas de otros como algo que simplemente puede ser desechado o desechado.
•¿Estoy matando los cuerpos de otros aconsejándoles que hagan cosas que son dañinas o dañinas para los demás? ¿Sus cuerpos o almas?
• ¿Defiendo el derecho a la vida y promuevo el fin del aborto y la eutanasia?
• ¿Alguna vez he matado la reputación de alguien difundiendo mentiras o cotilleando sobre ellos?

EL SEXTO MANDAMIENTO: NO HABRÁ IMPUREZAS EN TU ALMA NI EN TU CUERPO
El amor es hermoso y poderoso. Crea un fuerte vínculo en el seno de una familia. Y tiene el potencial de traer nueva vida al mundo. Por lo tanto Dios manda cuidar a tu familia por encima de todo. Todos formamos parte de un proyecto de Dios y estamos llamados a cuidar de su proyecto.
•¿Respeto y cuido a mi familia?
• ¿Soy fiel a mis promesas y votos de amor, y a las personas que me aman?

• ¿Alejo de mi corazón y de mi mente todo lo que no es acorde al amor original con que Dios nos ha creado?
•¿Soy humilde, y busco la santidad en mi proceder y en mis hábitos de vida?

EL SÉPTIMO MANDAMIENTO: NO ROBARÁS NI DEBERÁS
Dios te ha dado tanto y ha bendecido tu vida de muchas maneras. Puede que sientas que no tienes suficiente o que Dios ha dado más a los demás que a ti. Recuerda, sin embargo, que Dios tiene un perfecto plan para ti. Él le ha dado a toda la humanidad un libre albedrío y la capacidad de trabajar y crear hermosas cosas. No tomes lo que no es tuyo o aquello por lo que no has trabajado. Dios no te olvidará. Confía en Él y no vuelvas a ambicionar.
• ¿Deseo lo que no es mío?

Deseo más de lo que necesito?

EL OCTAVO MANDAMIENTO: NO DARÁS FALSO TESTIMONIO NI MENTIRÁS.
Dios supo desde el principio que no era bueno que el hombre estuviera solo. Dios te creó para vivir en Amistad y comunidad unos con otros. Las cosas gloriosas pueden venir de las buenas amistades. Nunca olvides que cada persona que encuentras es creada a la imagen y semejanza de Dios, por lo que deben ser tratados con respeto y amor. No inventes historias sobre personas que no son ciertas, ni difundas chismes, ni derribes a otras personas.
• ¿Miento o digo mentiras acerca de otros?
• ¿Difundo chismes o cosas personales sobre otras personas?
• ¿Actúo de manera diferente alrededor de ciertas personas solo para ser aceptado?
• ¿Comparto información sobre otras personas que me pidieron que no compartiera o que no están o que no es necesario que otras personas lo sepan?

NOVENO Y DÉCIMO MANDAMIENTOS: NO CODICIARÁS
Dios siempre proveerá para ti. Incluso si no comprendes Sus caminos, Él siempre tiene lo mejor de ti.  No te dejes atrapar al comparar tu vida con la vida de quienes te rodean. No tengas celos de dónde viven, quiénes son, con quién están saliendo o qué tienen. Dios siempre guiará y guiará de acuerdo con lo que es mejor para ti, así que deja de tratar de hacer tu vida como la de tus amigos. Tu vida es única y notable, así que sé tú mismo y mantén tus ojos fijos en Dios.
• ¿Estoy celoso de lo que otros tienen?
• Me comparo con otros o deseo que mi vida sea diferente?
• ¿Sufro del miedo de perder lo que otras personas están haciendo?
• ¿Alguna vez desearía ser otra persona?

Compromiso de primar lo que es primero. 

Momento de confesiones (Los sacerdotes estarán repartidos por la iglesia.)

Conforme vayan terminando de confesarse, el sacerdote les dará un esqueje de hortensia, listo para plantar.

Liturgia Eucarística.

Padrenuestro: (Sacerdote)

Invitación a la acción de gracias y a la Paz:

El Señor nos ha concedido a todos el perdón de nuestros pecados. Este es un gran motivo de alegría porque así nos damos cuenta de lo que nos quiere. Vamos a felicitarnos y a comunicar esa alegría a nuestros padres, familiares, catequistas, compañeros. Después damos gracias al Señor, cantando.

Oración: (Sacerdote)

Te agradecemos, Señor, el perdón que nos concedes y el poder perdonarnos también entre nosotros. Enséñanos a vivir siempre como hermanos, llenos de tu vida, respetando a los demás y haciéndoles vivir felices. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

>>>Con las manos unidas como una auténtica familia, nos damos las manos y rezamos todos juntos el Padrenuestro, como señal de que  Dios nos perdona y  de que nosotros nos perdonamos y nos aceptamos unos a otros.

Bendición final: (Sacerdote)

Dios nuestro Padre os llene siempre de alegría y paz, fortaleza y esperanza, amor y firme deseo de seguir el camino de Jesús.

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre todos vosotros. Amén.

Canto final.  “Jesús está en mí, está en ti…”

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