Proyecto Ideario BoaXenTe

FRATERNIDAD FRANCISCANA BOAXENTE. PROYECTO DE VIDA

ÍNDICE

  1. PRÓLOGO.. 2
  2. ORGANIZACIÓN… 3

2.1 EQUIPO COORDINADOR Y ASISTENTE.. 3

2.2 ACTIVIDADES. 3

2.3 ETAPAS. 4

  1. IDEARIO.. 4

3.1 SEGUIDORES DE JESUCRISTO AL ESTILO DE S. FRANCISCO DE ASÍS. 5

3.2 EN CONSTANTE CONVERSIÓN… 6

3.3 EN FRATERNIDAD.. 7

3.4 EN POBREZA Y HUMILDAD.. 8

3.5 EN ORACIÓN… 9

3.6 PIEDRAS VIVAS DE LA IGLESIA.. 10

3.7 COMPROMETIDOS EN EL MUNDO.. 11

3.8  INSTRUMENTOS DE PAZ Y BIEN… 12

3.9 REBOSANTES DE ALEGRÍA.. 13

3.10  JÓVENES CON ESPERANZA.. 14

1.    PRÓLOGO

La FRATERNIDAD FRANCISCANA BOAXENTE, integrada en la Parroquia de San Francisco de Asís de A Coruña, está formada por JÓVENES que estamos buscando, que miramos al mundo y a nosotros mismos con curiosidad e interés para encontrar un camino que responda a nuestras ansias e inquietudes más profundas, y para ello recorremos el camino todos juntos, de la mano, compartiendo entre todos nuestras experiencias, estrechando nuestra relación para formar un grupo, una comunidad viva donde podamos llamar al que está al lado HERMANO.

Para esto seguimos el camino de Francisco de Asís, el hermano de todos, que veía en toda la creación la obra de Dios, y al ser hijos del mismo Padre, siempre hablaba de los HERMANOS: el hermano Bernardo, el hermano lobo, la hermana agua, el hermano sol…

Es precisamente Francisco el que nos inspira. Su estilo sencillo, humilde, sincero y fraterno es lo que más llama la atención. Él se entrega a los demás como hizo Jesús para amar a todos sin contemplaciones, se sacrifica a sí mismo para estar más cerca del hermano, pero lo hace con amor… y por amor.

Esta entrega valiente y decidida nos mueve a responder a la llamada que Dios nos hace a través de los hermanos como hizo Francisco, descubriendo un PROYECTO DE VIDA que nos lleva a asumir unos compromisos con el mundo y con los hermanos. Esto nos impulsa y nos motiva a ser miembros activos de la Iglesia y en el mundo, para cumplir así el mensaje de Jesús como dice la primera frase de la Oración de la Paz: “Señor, haz de mí un instrumento de tu paz”. De esta manera nos convertimos en mensajeros de la paz y la alegría. Además, nuestra participación y trabajo en la Iglesia responde al encargo que le hace Dios a Francisco en la ermita de San Damián: “Francisco, ve y repara mi Iglesia, que como ves se está cayendo”. Claro que, previamente, Francisco le había manifestado al Señor su disponibilidad: “Señor, ¿qué quieres que haga?”. Por eso, y antes de seguir, tendríamos que contestarnos a la siguiente pregunta: ¿está mi corazón disponible?

Si mi corazón está disponible, entonces ya estoy listo para caminar con Francisco. Y, además, en este camino me acompañarán mis hermanos, todos juntos, creando FRATERNIDAD.

Nos integramos como grupo dentro de la familia franciscana de la Provincia de Santiago, con la intención de ayudar a potenciar el movimiento juvenil franciscano y estrechar lazos de unión con toda la juventud franciscana.

Aunque el proyecto nace desde la juventud, pretende acoger a sus miembros indefinidamente, pues así es como funcionan las familias. Y así, contando con hermanos de mayor edad, poder orientar y acoger mejor a los más jóvenes.

Nuestros principios se basan en el IDEARIO JUFRA “Nosotros como Francisco”, con el que nos identificamos plenamente. En él se marcan las pautas de nuestro Proyecto de Vida.               

2.    ORGANIZACIÓN

2.1 EQUIPO COORDINADOR Y ASISTENTE

La Fraternidad elegirá a un EQUIPO COORDINADOR de la Fraternidad,  responsable de coordinar, animar y atender la vida del grupo, que será dirigido por un COORDINADOR. El equipo estará formado por un número variable de miembros, entre 4 y 8. Tanto el Coordinador como el Equipo serán designados por los miembros de la Fraternidad. Inicialmente, se marca un plazo de 2 años para la renovación de los cargos. Si no hubiera un acuerdo unánime, se sometería a votación de todo el grupo, entre los candidatos.

Las principales funciones del Equipo Coordinador serían:

  • Promover el desarrollo del Proyecto de Vida de los miembros del grupo.
  • Organizar las actividades comunes, repartiendo las tareas.
  • Representar a la Fraternidad en donde sea necesario.

Por otro lado, la Orden Franciscana designará un Hermano Menor para que desempeñe la labor de Asistente de la Fraternidad. Sus principales funciones serán:

  • Servir de enlace entre la Fraternidad y el resto de la familia franciscana, velando por la correcta integración del grupo en ella.
  • Colaborar en las tareas de formación de la Fraternidad.
  • Servir apoyo espiritual a la Fraternidad y orientación en su camino.

2.2 ACTIVIDADES

La Fraternidad elaborará anualmente un programa de actividades propuestas para sus miembros:

  • Colaboración en la catequesis y el resto de vida parroquial
  • Participación activa en la Eucaristía
  • Reuniones de formación
  • Oración mensual
  • Convivencias a nivel parroquial e interfranciscano.
  • Acción solidaria en nuestro entorno
  • Encuentros lúdicos

2.3 ETAPAS

No se pretende establecer un sistema rígido de evolución en la Fraternidad, sino que se estará abierto a adaptar el camino de cada uno según su realidad. En todo caso, como pauta general, se propone establecer dos etapas de incorporación a la Fraternidad:

  1. Iniciación y formación: En esta etapa se integrarían los jóvenes ya confirmados hasta su mayoría de edad. Los objetivos serían:
    1. Alcanzar un nivel suficiente de madurez mediante el conocimiento de uno mismo.
    2. Comprender los principales elementos de la espiritualidad franciscana, entendida como una forma de seguimiento de Jesús dentro de la Iglesia.
    3. Adquirir hábitos de oración y participación en la vida litúrgica y sacramental.
    4. Adquirir una formación bíblica básica que nos permita integrar la Palabra de Dios en nuestra vida de fe.
    5. Ser capaces de vivir nuestra fe en grupo, en un clima de comunicación y confianza, compartiendo lo que somos y acogiendo a los otros para ayudarles en su crecimiento.
    6. Desarrollar un compromiso cristiano progresivo en los mundos del estudio y del trabajo.
    7. Comprometernos en el servicio a las personas que nos rodean y en la realización de actividades sociales y eclesiales.
  2. Compromiso: Tras la iniciación y formación, se plantearía la integración plena en la Fraternidad, mediante el compromiso con el grupo de aceptar el Proyecto de Vida que le plantea y la participación en sus actividades. El miembro de la Fraternidad acepta su ideario y se propone utilizarlo como guía en su vida.

3.    IDEARIO

En 10 capítulos exponemos las pautas de nuestro Proyecto de Vida, acompañados de textos franciscanos y bíblicos.

 

3.1 SEGUIDORES DE JESUCRISTO AL ESTILO DE SAN FRANCISCO DE ASÍS

 “Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán «los Hijos de Dios». Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten, y os persigan, os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.” (Mt 5, 3-12)

“Pero cierto día se leía en esta iglesia el evangelio que narra cómo el Señor había enviado a sus discípulos a predicar; presente allí el santo de Dios, no comprendió perfectamente las palabras evangélicas; terminada la misa, pidió humildemente al sacerdote que le explicase el evangelio. Como el sacerdote le fuese explicando todo ordenadamente, al oír Francisco que los discípulos de Cristo no debían poseer ni oro, ni plata, ni dinero; ni llevar para el camino alforja, ni bolsa, ni pan, ni bastón; ni tener calzado, ni dos túnicas, sino predicar el reino de Dios y la penitencia, al instante, saltando de gozo, lleno del espíritu del Señor, exclamó: «Esto es lo que quiero, esto es lo que yo busco, esto es lo que en lo más íntimo del corazón anhelo poner en práctica»”. (Vida Primera de Celano  9, 22)

“La regla y vida de los Franciscanos seglares es esta: guardar el santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, que hizo de Cristo el inspirador y centro de su vida con Dios y con los hombres. (…)

Los Franciscanos seglares dedíquense asiduamente a la lectura del Evangelio, pasando del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio”. (Regla OFS 4)

 NUESTROS RETOS:

v  Conocer el Evangelio y apoyarse en él para orientar nuestra vida, dar respuesta a nuestras dudas y encontrar inspiración para las decisiones más íntimas.

v  Leer y comentar la palabra de Dios en la fraternidad y hacer de ella lugar de formación de vida evangélica.

v  Iluminar las aspiraciones y acontecimientos de nuestro tiempo a la luz de la palabra de Dios, pasando del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio

 

3.2 EN CONSTANTE CONVERSIÓN

“También les dijo: Un hombre tenía dos hijos: el menor de ellos dijo a su padre: —Padre, dame la parte que me toca de la fortuna. El padre les repartió los bienes.

No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país, que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer. Recapacitando entonces se dijo:

 —Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros”.

Se puso en camino adonde estaba su padre: cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y echando a correr, se le echó al cuello, y se puso a besarlo. Su hijo le dijo:

 —Padre, he pecado contra el cielo y contra ti: ya no merezco llamarme hijo tuyo.

Pero el padre dijo a sus criados:  —Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado.

Y empezaron el banquete. Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y, llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba. Este le contestó:

 —Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud.

El se indignó y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Y él replicó a su padre: —Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado.

El padre le dijo: —Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo, deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido, estaba perdido, y lo hemos encontrado.” (Lc 15, 11-32)

 “El Señor me dio de esta manera a mí, hermano Francisco, el comenzar a hacer penitencia: en efecto, como estaba en pecados, me parecía muy amargo ver leprosos. Y el Señor me condujo en medio de ellos, y practiqué con ellos la misericordia. Y al separarme de los mismos1, aquello que me parecía amargo, se me tornó en dulzura del alma y del cuerpo; y después permanecí un poco de tiempo, y salí del siglo.“ (1 de los pecados) (Testamento 1-3)

 “(…) en fuerza de su vocación, impulsados por la dinámica del Evangelio, conformen su modo de pensar y de obrar al de Cristo, mediante un radical cambio interior, que el mismo Evangelio denomina con el nombre de «conversión»; la cual, debido a la fragilidad humana, debe actualizarse cada día (…)”. (Regla OFS 7)

 NUESTROS RETOS:

v  Cambiar desde el corazón y volver al camino que nos marca el Evangelio, potenciando en nosotros el sacramento de la reconciliación.

v  Promover actitudes que eviten el estancamiento de la fraternidad y le permitan crecer. Vivir con intensidad los tiempos fuertes de la Iglesia como llamadas a la conversión.

v  Trabajar para que los demás tengan una vida digna evitando caer en la comodidad y promoviendo el cambio de situaciones injustas.

 

3.3 EN FRATERNIDAD

 “Hermanos: Como pueblo elegido de Dios, pueblo sacro y amado, sea vuestro uniforme: la misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro.

El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos: la Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; exhortaos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, ofreciendo la Acción de Gracias a Dios Padre por medio de él.”(Col 3, 12-17)

 “¡Cómo los unía el amor en estrecho lazo! Cuando se reunían en algún lugar, allí era el desbordarse del amor espiritual, esparciendo el beneficio de la caridad superior a todo otro amor. Allí los abrazos, la ternura del cariño, la conversación amigable, la risa moderada, el semblante alegre, la mirada sencilla, la disposición humilde, alternando con expresiones llenas de paz y de afabilidad, unidos en el mismo ideal, con el deseo de servirse mutuamente sin hacer caso de la fatiga.” (Vida Primera de Celano 38)

  “De la misma manera que el Padre ve en cada uno de los hombres los rasgos de su Hijo, Primogénito de muchos hermanos, los Franciscanos seglares acojan a todos los hombres con ánimo humilde y cortés, como don del Señor e imagen de Cristo (…)”. (Regla OFS 13)

 NUESTROS RETOS:

v  Estar al servicio, potenciando la sencillez, el respeto y la cercanía, y evitando la crítica destructiva, el afán de protagonismo, la indiferencia, el egoísmo y la holgazanería, que destruyen la fraternidad.

v  Promover la unidad de la comunidad en un mismo espíritu, sin diferencias de edad o de posición.

v  Fomentar el buen ambiente, un clima cordial y/o fraterno, en nuestro entorno social y considerarnos hermanos de todo lo creado.

 

3.4 EN POBREZA Y HUMILDAD

“Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: no estéis agobiados por la vida pensando qué vais a comer, ni por el cuerpo pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos? ¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?

¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso.

Sobre todo buscad el Reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos.” (Mt 6, 24-34)

“El varón de Dios se levantó rebosando de alegría y confortado con las palabras del obispo; y, llevando ante él el dinero, le dijo: «Señor, no sólo quiero devolverle con gozo de mi alma el  dinero adquirido al vender sus cosas, sino hasta mis propios vestidos».

Y, entrando en la recámara del obispo, se desnudó de todos sus vestidos y, colocando el dinero encima de ellos, salió fuera desnudo en presencia del obispo y de su padre y demás presentes y dijo: «Oídme todos y entendedme: hasta ahora he llamado padre mío a Pedro Bernardone; pero como tengo propósito de consagrarme al servicio de Dios, le devuelvo el dinero por el que está tan enojado y todos los vestidos que de sus haberes tengo; y quiero desde ahora decir: Padre nuestro, que estás en los cielos, y no padre Pedro Bernardone». (…)

Mas el obispo, considerando atentamente el coraje del varón de Dios y admirando con asombro su fervor y constancia, lo acogió entre sus brazos y lo cubrió con su capa. Comprendía claramente que lo había hecho por inspiración divina y reconocía que en lo que acababa de ver se encerraba no pequeño misterio. Y desde este momento se constituyó en su protector, exhortándolo, animándolo, dirigiéndolo y estrechándolo con entrañas de caridad.” (Leyenda de los Tres Compañeros 6, 20)

“Cristo, confiado en el Padre, aún apreciando atenta y amorosamente las realidades creadas, eligió para Sí y para su Madre una vida pobre y humilde; del mismo modo, los Franciscanos seglares han de buscar en el desapego y en el uso, una justa relación con los bienes terrenos, simplificando las propias exigencias materiales; sean conscientes, en conformidad con el Evangelio, de ser administradores de los bienes recibidos, en favor de los hijos de Dios (…)”. (Regla OFS 11)

 NUESTROS RETOS:

v  Renunciar a la vida burguesa, cómoda y consumista, viviendo con austeridad y a disposición de quien nos necesita. A la hora de decidir las propias opciones profesionales, dejarse iluminar por valores evangélicos.

v  Compartir con humildad y disponibilidad lo que somos y lo que tenemos en nuestro ambiente cotidiano.

v  Usar con moderación los bienes naturales, conscientes de que el derroche atenta contra la creación.  

 

3.5 EN ORACIÓN

  “Cuando recéis no seáis como los hipócritas, a quienes gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga.

Cuando tú vayas a rezar entra en tu cuarto, cierra puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.

Cuando ayunéis no andéis cabizbajos, como los farsantes que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga.

Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.

Cuando recéis no uséis muchas palabras como los paganos, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes que se lo pidáis. Vosotros rezad así:

Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno.”(Mt 6, 5–11)

 “¡Oh alto y glorioso Dios!,

ilumina las tinieblas de mi corazón

y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta,

sentido y conocimiento, Señor,

para que cumpla tu santo y veraz mandamiento.”

(Oración ante el Crucifijo de San Damián)

 

“Como Jesucristo fue el verdadero adorador del Padre, del mismo modo los Franciscanos seglares hagan de la oración y de la contemplación el alma del propio ser y del propio obrar (…)”. (Regla OFS 8)

 

 NUESTROS RETOS:

v  Buscar tiempo para la oración personal. Debe ser una oración constante, sencilla, en silencio y recogimiento, y debe estar fundamentada en el Evangelio.

v  Comprometerse como fraternidad a participar en una eucaristía de la comunidad eclesial.

v  Fomentar la oración en grupo y el intercambio de experiencias en la oración.

v  Hacer de la oración un compromiso de vida, implicándose en aquello por lo que pedimos. Orar por los que no creen u opinan como nosotros.

 

3.6 PIEDRAS VIVAS DE LA IGLESIA

 “Hermanos: Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos del pueblo de Dios y miembros de la familia de Dios.

Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él, todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.” (Ef 2, 19-22)

“Ya cambiado perfectamente en su corazón, a punto de cambiar también en su cuerpo, anda un día cerca de la iglesia de San Damián, que estaba casi derruida y abandonada de todos. Entra en ella, guiándole el Espíritu, a orar, se postra suplicante y devoto ante el crucifijo, y, visitado con toques no acostumbrados en el alma, se reconoce luego distinto de cuando había entrado. Y en este trance, la imagen de Cristo crucificado -cosa nunca oída-, desplegando los labios, habla desde el cuadro a Francisco. Llamándolo por su nombre: «Francisco -le dice-, vete, repara mi casa, que, como ves, se viene del todo al suelo» (…).” (Vida Segunda de Celano 6, 10)

“Sepultados y resucitados con Cristo en el Bautismo, que los hace miembros vivos de la Iglesia, y a ella más estrechamente vinculados por la Profesión, háganse testigos e instrumentos de su misión entre los hombres, anunciando a Cristo con la vida y con la palabra (…)”. (Regla OFS 6)

 NUESTROS RETOS:

v  Asumir nuestra pertenencia a la Iglesia desde el bautismo; aceptar y tomar parte en la misión de la Iglesia.

v  Sentirnos y ser parte activa de la Iglesia participando en sus acciones pastorales y animando sus celebraciones. Mostrar nuestro amor a la Iglesia aportando el carisma franciscano que ayude a hacerla más evangélica y más cercana al hombre de hoy.

v  Hacer presente el Evangelio en nuestros ambientes cotidianos: familia, trabajo, amistades, estudios…

 

3.7 COMPROMETIDOS EN EL MUNDO

   “En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: – Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.

«Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una vela para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.” (Mt 5, 13-16)

  “Aconsejo, amonesto y exhorto en el Señor Jesucristo a mis hermanos que, cuando van por el mundo, no litiguen ni contiendan de palabra, ni juzguen a otros; sino sean apacibles, pacíficos y mesurados, mansos y humildes, hablando a todos decorosamente, como conviene.” (2ª Regla Año 1223, 3, 10-11)

“Estén presentes con el testimonio de su vida humana y también con iniciativas eficaces, tanto individuales como comunitarias, en la promoción de la justicia, particularmente en el ámbito de la vida pública, empeñándose en opciones concretas y coherentes con su fe”. (Regla OFS 15)

 NUESTROS RETOS:

v  Ser conscientes y sensibles a los problemas de nuestro mundo, manteniendo en todo momento una actitud crítica. Entender que nuestro sitio está en el mundo y que a él debemos aportar lo mucho que hemos recibido, comenzando por nuestra propia familia.

v  Hacer del grupo una fraternidad, cuyas relaciones estén basadas en el servicio, cercanía y la preocupación por el crecimiento de los demás.

v  Posicionarse ante los acontecimientos del mundo y promover un nuevo orden social y económico desde un compromiso real por la justicia social, la solidaridad y la paz, colaborando así en la construcción del Reino de Dios que Jesús inauguró.

 

3.8  INSTRUMENTOS DE PAZ Y BIEN

  “Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.

Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis a vuestro hermano, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos?”(Mt 5, 44-47)

“En el tiempo en que San Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareció en la comarca un grandísimo lobo, terrible y feroz, que no sólo devoraba los animales, sino también a los hombres; hasta el punto de que tenía aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad (…).

San Francisco, movido a compasión de la gente del pueblo, quiso salir a enfrentarse con el lobo, desatendiendo los consejos de los habitantes, que querían a todo trance disuadirle. Y, haciendo la señal de la cruz, salió fuera del pueblo con sus compañeros, puesta en Dios toda su confianza. (…) el lobo avanzó al encuentro de San Francisco con la boca abierta; acercándose a él, San Francisco le hizo la señal de la cruz, lo llamó a sí y le dijo: «¡Ven aquí, hermano lobo! Yo te mando, de parte de Cristo, que no hagas daño ni a mí ni a nadie.»

¡Cosa admirable! Apenas trazó la cruz San Francisco, el terrible lobo cerró la boca, dejó de correr y, obedeciendo la orden, se acercó mansamente, como un cordero, y se echó a los pies de San Francisco.”(Florecillas 21)

  “Como portadores de paz y conscientes de que la paz ha de construirse incesantemente, indaguen los caminos de la unidad y de la inteligencia fraterna mediante el diálogo, confiando en la presencia del germen divino, que hay en el hombre y en la fuerza transformadora del amor y del perdón (…)”.(Regla OFS 19)

 NUESTROS RETOS:

v  Buscar la propia paz interior, dejando que el Espíritu Santo nos llene de misericordia y mansedumbre. Esto nos debe ayudar a ver y valorar todo lo bueno de nuestros hermanos.

v  Fomentar el diálogo como forma de afrontar las diferencias en nuestro entorno: familia, trabajo, amigos, hermanos…

v  Denunciar todo indicio de racismo o xenofobia y construir la paz reconociendo al otro como hermano. Denunciar también todo atentado contra el medio ambiente y fomentar el amor y respeto a todo lo creado. 

 

3.9 REBOSANTES DE ALEGRÍA

 “Hermanos: Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca. Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en oración y súplica con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestro corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. (Fil 4,4-7)

«Cierto día, el bienaventurado Francisco, estando en Santa María, llamó al hermano León y le dijo: – Hermano León, escribe:

Este le respondió: – Ya estoy listo.

– Escribe -le dijo- cuál es la verdadera alegría: Llega un mensajero y dice que todos los maestros de París han venido a la Orden. Escribe: “No es verdadera alegría”. Escribe también que han venido a la Orden todos los prelados ultramontanos, arzobispos y obispos; que también el rey de Francia y el rey de Inglaterra. Escribe: “No es verdadera alegría”. Igualmente, que mis hermanos han ido a los infieles y han convertido a todos ellos a la fe. Además, que he recibido yo de Dios una gracia tan grande, que curo enfermos y hago muchos milagros. Te digo que en todas estas cosas no está la verdadera alegría.

Pues ¿cuál es la verdadera alegría? Vuelvo de Perusa y, ya de noche avanzada, llego aquí; es tiempo de invierno, todo está embarrado y el frío es tan grande, que en los bordes de la túnica se forman carámbanos de agua fría congelada que hacen heridas en las piernas hasta brotar sangre de las mismas. Y todo embarrado, helado y aterido, me llego a la puerta; y, después de estar un buen rato tocando y llamando, acude el hermano y pregunta:

–¿Quién es?

Yo respondo: –El hermano Francisco.

Y él dice: –Largo de aquí. No es hora decente para andar de camino. Aquí no entras.

Y, al insistir yo de nuevo, contesta: –Largo de aquí. Tú eres un simple y un paleto. Ya no vas a venir con nosotros. Nosotros somos tantos y tales, que no te necesitamos.

Y yo vuelvo a la puerta y digo: –Por amor de Dios, acogedme por esta noche.

Y él responde: –No me da la gana. Vete donde están los mendigos y pide allí.

Te digo: si he tenido paciencia y no he perdido la calma, en esto está la verdadera alegría, y también la verdadera virtud y el bien del alma». (La Verdadera y Perfecta Alegría)

 “(…) Mensajeros de la perfecta alegría, esfuércense permanentemente en llevar a los demás el gozo y la esperanza”. (Regla OFS 19)

 NUESTROS RETOS:

v  Ser alegres y festivos como Francisco, manifestando así el triunfo de Cristo en nosotros.

v  Vivir esta alegría en la fraternidad y compartirla con la comunidad eclesial.

v  Proponer esta forma de alegría frente a la felicidad inmediata y superficial que ofrece el mundo actual.

3.10  JÓVENES CON ESPERANZA

  “Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y desenrollándolo encontró el pasaje donde estaba escrito:

«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad y a los ciegos la vista. Para dar libertad a los oprimidos, para anunciar el año de gracia del Señor». Y enrollando el libro, lo devolvió al que le servía y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles: – Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.” (Lc 4, 16-21)

 Tú eres el santo, Señor Dios único, el que haces maravillas.

Tú eres el fuerte, tú eres el grande, tú eres el altísimo, tú eres el rey omnipotente; tú, Padre santo, rey del cielo y de la tierra.

Tú eres trino y uno, Señor Dios de dioses; tú eres el bien, todo bien, sumo bien, Señor Dios vivo y verdadero.

Tú eres el amor, la caridad; tú eres la sabiduría, tú eres la humildad, tú eres la paciencia, tú eres la hermosura, tú eres la mansedumbre; tú eres la seguridad, tú eres la quietud, tú eres el gozo, tú eres nuestra esperanza y alegría, tú eres la justicia, tú eres la templanza, tú eres toda nuestra riqueza a saciedad.

Tú eres la hermosura, tú eres la mansedumbre, tú eres el protector, tú eres nuestro custodio y defensor; tú eres la fortaleza, tú eres el refrigerio.

Tú eres nuestra esperanza, tú eres nuestra fe, tú eres nuestra caridad, tú eres toda nuestra dulzura, tú eres nuestra vida eterna, grande y admirable Señor, omnipotente Dios, misericordioso Salvador.

(Alabanzas al Dios Altísimo, escritas para el hermano León)

  “Testigos de los bienes futuros y comprometidos a adquirir, según la vocación que han abrazado, la pureza de corazón, se harán libres, de este modo, para el amor de Dios y de los hermanos”.(Regla OFS 12)

 NUESTROS RETOS:

v  Creer que es posible la realización de nuestro ideal franciscano, apoyados en la fe en Dios y en el hombre. Consolidar la esperanza, no perderla fácilmente. Ser críticos con nuestras propias expectativas, distinguiendo lo que realmente llena nuestra vida de lo pasajero.

v  Contagiar esperanza a los hermanos de la Fraternidad y evitar que nuestras palabras y nuestros hechos provoquen desánimo en los demás.

v  Dar testimonio de la esperanza cristiana ante el mundo como fraternidad que cree en el hombre y en la resurrección a la vida eterna.

 

boaxente[1]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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