Me confieso de no dedicar tiempo a rezar con mis padres

¿Te imaginas que un niño de 9 años estuviera tan ocupado y tan en otras cosas que no tuviera unos minutos para rezar una oración cada día con sus padres?. Los padres se juntan cada noche para rezar y les gustaría que su hijo, de 9 años, rezara con ellos; pero el niño tiene tanto que hacer, tanto que estudiar, tanto que preparar para mañana que no le queda tiempo para rezar con sus padres, ni para rezar a solas. Y los padres asumen que es así y poco a poco se van olvidando del niño y rezan juntos pero ya no le piden  al niño reunirse con ellos para rezar, o para repasar el día. El niño ha olvidado cómo se reza, sólo habla de trabajo.

¿Y si el niño contara esta situación de ti, papá; o de tí, mamá?

¿Qué responderías a tu hijo, si ya diera por hecho que su papá o mamá nunca va a sentarse a rezar con él porque siempre tiene otras cosas que hacer?

 Cuando nacemos venimos con un gran regalo, una huella de Dios en nuestra naturaleza: esa capacidad casi infinita de ser buenos y de mover a todos hacia la bondad, el poder de hacer sonreir a todos con solo estar, el don de poner ternura y cariño incluso en el corazón más agrio, el poder de mover a todos hacia la inocencia original. Es nuestro deber como adultos, como parroquia y sobre todo como padres cuidar ese don, cultivar esa inocencia, multiplicar esa bondad. Y el mayor regalo que nos ha dado Dios para ello es la oración. Un avemaría tiene el poder de transformar todo otro sentimiento en un deseo enorme por ser bueno, por vivir en paz y en comunión. María tiene el poder de cuidar a tu hijo

IMG_20190513_184128.jpg
San María de Caranza

No quiero revelar ningún secreto de confesión, pero sí, después de lo vivido en un día tan intenso, llamar la atención de los padres sobre vuestra responsabilidad para cuidar el mundo interior de vuestros niños. Los niños se ven algo sólos a la hora de aprender a orar, de ser perseverantes; no rezan porque no ven rezar a sus padres. Alguno, incluso piensa, que solo rezan los catequistas.

Al igual que sólo se puede aprender a perdonar viendo cómo sus mayores perdonan y comprenden y ayudan y disculpan. Del mismo modo un niño sólo puede cuidar su mundo interior, su relación personal con Dios si es testigo y partícipe de cómo sus padres cuidan vuestra propia relación con Dios y le enseñáis día a día.

Padres!!!, Madres!!!! regaladle a vuestros hijos un avemaría cada día, y un ‘¿Cómo te ha ido el día? y un ‘Dios está con nosotros’, ‘Dios va contigo’… y un momento de silencio en la iglesia un día cualquiera; y un tiempo para enseñarles a entrar en la iglesia y arrodillarse, y una visita a San José, Padre de Jesús y de tu hijo también. Y un beso al aire para que lo recoja Dios, y una flor para María este mes de mayo..

Padres, cuidad esa huella de Dios que vuestros hijos llevan consigo. Si no la cuidáis vosotros ahora, ellos algún día no recordarán haber nacido con ella.

FrayDino@yahoo.es

IMG-20190512-WA0014.jpg

2 Comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s