CASA DE BERNARDO DE QUINTAVAL

Casa-di-Bernardo-da-Quintavalle[1]La casa de Bernardo de Quintaval se encuentra en uno de los sectores más característicos y mejor conservados de la Asís medieval. Para llegar a ella desde la plaza Comunal, se toma la vía Portica (costado noroeste) y luego se desciende por la vía San Gregorio (primera calle a la izquierda), la cual desemboca en la vía Bernardo de Quintavalle. En el nº 11 de esta calle se encuentra una inscripción que dice: «Es aquí donde Bernardo de Quintaval acogió a san Francisco en su mesa, lo tuvo como huésped y lo vio en éxtasis».

Fácilmente se pueden distinguir en la fachada las distintas etapas de la construcción. La parte más primitiva es la de la izquierda. En su tiempo era una de las casas altas de Asís, típica de una familia noble y adinerada, con habitaciones cuadradas y pequeñas. En aquel entonces el nivel de la calle era mucho más bajo.

La casa pertenece hoy a la familia Sbaraglini. Un pequeño oratorio recuerda el lugar de la famosa vigilia de los dos amigos (cf. 2 Cel 15).

Narran las fuentes que una de las veces en que Francisco se hospedó en casa de Bernardo, éste le expuso sus inquietudes espirituales y, después de observar por la noche el comportamiento del Santo, decidió abandonarlo todo y seguirle: «Bernardo había hospedado con frecuencia a Francisco. Había observado y comprobado su vida y costumbres, lo había visto que, sin apenas dormir, estaba en oración durante toda la noche, y se decía: “En verdad, este hombre es de Dios”. Diose prisa, por esto, en vender todos sus bienes, y distribuyó a manos llenas su precio entre los pobres. Llevado a feliz término todo esto, se unió a San Francisco en su hábito y tenor de vida» (cf. 1 Cel 24; 2 Cel 15; TC 27-28; LM 3,3; AP 10; Flor 2).